Como colaborador oficial, Catapulta produjo la instalación de gran escala de Eva Fàbregas para la Bienal de Estambul, «The Three-Legged Cat«, comisariada por Christine Tohmé.
La instalación escultórica de Fàbregas, titulada «Exudates«, ocupaba y transformaba el espacio como si se tratara de un organismo vivo. La obra estaba compuesta por formas biomórficas de gran escala realizadas en látex, que generaban volúmenes táctiles y viscerales, evocando el interior del cuerpo. Las esculturas parecían emerger de la propia arquitectura, estableciendo una relación dinámica que sugería que el edificio las exudaba o segregaba. A través de esta práctica somática y sensorial, Fàbregas buscaba evocar un ámbito prelingüístico desde el que sentir y habitar el mundo.